El mal llamado método de Zoltan Kodaly

 

Una de las fortalezas del mal llamado “método Kodály” es que no es realmente un método. En lugar de eso, es una filosofía que incorpora ciertos principios básicos para la educación musical. Las principales preocupaciones de Zoltán Kodály radicaban en que el aprendizaje de la música no debería ser una carga, en que se debe comenzar a muy temprana edad y principalmente, en que la música debería ser para todos. Su meta era la alfabetización musical. Todos deberíamos saber que Kodály nunca concibió un método integral, más bien realizó una recopilación y sistematización de diversos métodos ya existentes en su época.

Si quieres saber quién fue y como vivió haz clic aquí.

Como he mencionado con anterioridad, Kodály basó sus principios en muchas de las mejores técnicas y métodos ya existentes en su época; los organizó y sistematizó de manera que subsanaran varias carencias en la educación musical hasta ese entonces. Algunos de estos principios incluían el desarrollo de la memoria a través del dictado, el aprendizaje de las figuras rítmicas con sílabas, la comprensión de la forma, improvisación, entre muchos otros.

Hablaré aquí de tres de ellos y su importancia.

  •    Fononimia y Do movible

El solfa, sistema creado por Sarah Glover y desarrollado por John Curwen, permite aprender las notas musicales asignando un nombre a cada una. Kodály utilizó este método en su recopilación de canciones, pero principalmente interesante es el que le acompaña a este sistema: el do movible. Este, es un sistema que asigna un sonido a una nota de acuerdo a su relación con las otras notas. A diferencia del solfa, estas no son notas de sonido real o absoluto, sino relativo. Sirve como entrenamiento auditivo e introducción al solfa.

Mirando a la entonación musical desde un aspecto semiótico, aparece la fononimia, la cual ayuda visualmente a dar altura, nombre y relación entre las notas. Este sistema generalmente acompaña al do movible y también sirve de introducción al solfa. En él, se asigna un gesto en la mano correspondiente a la altura de cada nota musical. Los signos creados con la mano y la altura  grafican el descenso o ascenso de un intervalo. Lo producido por la voz se convierte en algo visual. Kodály iniciaba este método con la escala pentatónica, ya que era mucho más fácil de entonar para los iniciantes.

  •  El canto

Amar la música como sonido humano y como una experiencia que enriquece la vida era crucial. Kodály notó la importancia del canto como primer medio de expresión musical y como práctica que desarrolla el oído musical interno. Además, el canto debía estar antes del aprendizaje del instrumento, ya que los alumnos podían enfocar todas sus energías en aprender aspectos técnicos particulares del instrumento una vez que tuvieran conocimientos generales de lectura, etc. La importancia del desarrollo en conjunto como músicos, aprender a escucharnos, la enfatiza en la práctica coral.

  •  Incluir música folclórica en el solfeo

Hablemos en lengua materna, cantemos en lengua materna. Kodály estaba convencido de que los niños deben comenzar aprendiendo a cantar su propio folclor. Por dos razones muy importantes: 1. Porque ya conocían las canciones no solo de forma auditiva, sino también las entendían contextualmente (el sentimiento de su pueblo) 2. Porque por lo general las músicas folclóricas están basadas en escalas pentatónicas, las cuales son muy fáciles de aprender porque entre sus intervalos solo encontramos mayores y justos. Los niños aprendían a cantar más rápido intervalos más difíciles cuando tenían los de la escala pentatónica bien aprendidos.

Para Kodály, un buen músico reunía la unión de cuatro elementos: un oído bien entrenado, una mano bien entrenada, una inteligencia bien entrenada y un corazón bien entrenado.

En general, la concepción de Kodály no es un método sino una filosofía de enseñanza. Primero nos expresamos en nuestra lengua materna (nuestro folclor) y esto nos permite apreciar y valorar de la misma forma a otras culturas. La musicalidad debía estar presente en todo momento.

Él fue un adelantado a su época, ya que concebía y trataba a la música como una capacidad mental. Se dio cuenta de que la música no era un talento (como hasta hoy día mucha gente piensa), sino una inteligencia. Recién en 1983 Howard Gardner con su polémica teoría de las inteligencias múltiples, le dio la razón.

Personalmente llevo estudiando música hace diez años y amándola hace seis. Lastimosamente tengo que decir que no aprendí bajo la filosofía Kodály. Aprendí comenzando con la abstracta lectura y solfeo y sin noción alguna de como afinar con mi voz, de cómo se siente la música. Sin mencionar el tedio de aprender a tocar un instrumento, leyendo una partitura, sin saber hacer bien ninguna de las dos cosas.

Actualmente, antes de siquiera estar muy enterada sobre el aporte de este gran intelectual a la educación musical, yo aplico diversos de sus principios en mi humilde desarrollo como docente. Si uno los analiza, se da cuenta de que en realidad son bastante lógicos y hasta obvios. La MUSICALIDAD debe primar en la educación musical; sería otra cosa y no música si no es así. Desde mi experiencia también observé que la educación se trata de aprender y aprender es relacionar, hacer conexiones mentales. Todo lo aprendido en el pasado me sirve para aprender cosas nuevas (estas cosas las dicen los sicólogos, no yo). Así que debemos partir sobre la música que el alumno conoce y siente propia para enseñar cosas más abstractas y complejas; y para que todo aprendizaje sea significativo y duradero.

Todas estas conclusiones más bien me dejan interrogantes sobre el contexto en el que me encuentro: ¿Qué músicas se deberían enseñar a los niños peruanos? ¿Cómo abordamos el folclor en un país pluricultural y tan extenso? ¿No debería también enseñarse música popular y no solo folclor?

Apropósito de esto, termino con una cita a Zoltán Kodály: “La música no debe ser abordada desde su lado intelectual, racional, ni debe ser transmitida al niño como un sistema de símbolos algebraicos, o como una escritura secreta de un lenguaje con el que no tiene ninguna conexión. El camino debe ser pavimentado por una intuición directa”. (Selected Writings, p. 120).

Glosario

  • Método: Obra que enseña los elementos de una ciencia o arte. RAE.
  • Semiótica: teoría general de los signos. RAE.
  • Musicalidad: “La musicalidad se relaciona con lo bello, lo estético y lo tangible de la música, pero también se refiere a aquello que nace dentro, lo que impregna el alma, lo que se percibe y ya no solo en música también en literatura y de forma concreta en la poesía.” Diario de una musicóloga.
  • Solfa: uso de la silabas para representar los sonidos de las notas. RAE.
  • Inteligencia: es la habilidad de resolver un problema o modelar un producto; hacer algo que es valioso al menos para una cultura. Howard Gardner.
  • Alfabetización musical: se refiere a la capacidad de leer y escribir notación musical y leer la notación a la vista sin la ayuda de un instrumento. También se refiere al conocimiento de una persona y a la apreciación de una amplia gama de ejemplos y estilos musicales.
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